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La Coctelera

El Camino para curarse

Ahora, como he estado enferma estos últimos días, tumbada y atrapada en mi cama, he estado pensando mucho en las enfermedades. Ahora hay mucho en las noticias sobre “la gripa porcina” y todo el miedo que ha creado en todo el mundo. También, he pensado en esto con respeto al Camino de Santiago. Había muchos peregrinos que hicieron el viaje a Santiago de Compostela para curarse de las enfermedades. También era un tiempo de pándemicos que nosotros nunca hemos visto en nuestras vidas. Sé que las enfermedades variaban mucho, pero creo que eso tendría que ser el Camino más difícil para una persona. Para mi, cuando estoy enferma no quiero moverme. Quiero pasar todo el tiempo en mi cama y hacer nada más. Todavía, aunque yo no sea tan joven, quiero que mi madre me traiga té y una tostada para que me sienta mejor y que ella esté a mi entera disposición. Por eso, no puedo empezar a imaginar las dificultades que esos peregrinos tenían en el Camino. Sé que la mayoría de sus enfermedades eran muy graves y que muchos de ellos se murieron en el Camino antes de llegar a su destino. También no entiendo como esas personas tenían los esfuerzos para hacer un camino tan largo. Cuando yo hice solamente una parte pequeña del Camino, yo estaba completamente agotada al fin del día – y yo no tengo lepra ni la peste bubónica. Sin embargo, en fin, entiendo que ellos tenían una fe indudable y realmente creían que la llegada a Santiago les ayudarían. 

El Camino

Antes de hacer el Camino, yo no tenía ninguna idea de lo que iba a ser. En realidad, estaba pensando en mil cosas diferentes sobre el viaje. Primero, como soy una persona muy visual, pensaba mucho en como iba a ser el paisaje. Yo ya había viajado mucho por España, pero nunca por la región de la Rioja. Mucha gente me había dicho que esa parte del Camino francés era la más bonita. Yo estaba emocionada ver otra parte del país también. Otra cosa en la que pensaba mucho era el aspecto físico del Camino. Hace unos años yo fui herida jugando los deportes. Como resultado sigo teniendo tendinitis en mi rodilla. Entonces, no sabía si iba tener problemas en el Camino o si me iba a doler muchísimo. En fin me di cuenta de que me preocupaba por todo y para pasarlo bien, tenía que parar pensando en esas cosas negativas. 

El primer día del Camino era lo más difícil para mí. Creo que no era la parte más bonita que vimos. La temperatura no era ideal tampoco. Cuando salimos del segundo pueblo en el Camino, empezó a llover muchísimo. Gracias a dios, habíamos llevado ponchos para protegernos de la lluvia. Pero, yo estaba pensando en todos los peregrinos antes que probablemente hubieran tenido condiciones peores y sin estos recursos modernos que teníamos, que para nosotros, pueden ser tan simples, como un poncho. Desafortunadamente,  ese día yo no podía disfrutarme tanto del paisaje por causa de tanta lluvia. Pero, el segundo día no estaba lloviendo y era un paisaje precioso.

Una cosa que observaba mucho en el Camino fue los pueblos pequeños por los que pasamos. Cada pueblo tenía su propio carácter. Por ejemplo, el primer día paramos en un pueblo para comprar comida. Fuimos a lo que ellos llamaron ‘el supermercado’. En fin, era tan pequeño como una tienda. En el fondo había una mujer tirando pollos crudos. En ese momento me di cuenta que estábamos en otro mundo que Madrid. Pero, la cosa que me sorprendió era la populación de esos pueblos. Había algunos que parecían casi abandonados. También cuando vimos la gente, la mayoría tenía más de 60 años. Me acordé de un profesor que me dijo que había muchos pueblos en España que estaba decayendo. Ahora, la gente joven tienen que irse a las ciudades para encontrar trabajo. Como resultado, solo quedan la gente mayor en esos lugares. Me imagino que en 20 años habrá más pueblos completamente abandonados. Creo que es un poco triste porque muchos de estos pueblos forman una parte importante de la historia y tradición del Camino.

En fin, haciendo solo una parte pequeña del Camino me interesó mucho. Quizás en el futuro cuando tenga más tiempo, haré más. Pero ahora, tengo una experiencia inapreciable. También me dio la oportunidad de ver otro lado de España que nunca había experimentado antes. 

Una peregrinación irlandesa

Para las vacaciones de primavera, fui a Irlanda por unos días. Ya había visitado el país unas veces porque mi familia es de allí. Esta vez, mientras estaba allí, yo estaba pensando en los parecidos entre Irlanda y España y había muchas cosas que me acordaba de España. Una cosa muy curiosa que aprendí durante un viaje al oeste del país es la existencia de una peregrinación famosa en Irlanda para su propio santo patrón, San Patricio. También he notado los parecidos entre Santiago y San Patricio y sus tradiciones en estos países. Como España, Irlanda es un país con una tradición católica bastante fuerte. Se dice que San Patricio es responsable de traer el cristianismo a Irlanda  y convertir a la gente. Como resultado, él ha sido el santo más venerado en el país. Se puede ver esto en la cantidad de iglesias y catedrales en Irlanda y fuera del país con su nombre. También existe una peregrinación conectada a San Patricio que sigue pasando. No tiene una tradición tan amplia que el Camino, pero tiene importancia en la historia religiosa de Irlanda. Cada año en Irlanda hay una peregrinación a una montaña en el condado de Mayo que se llama Croagh Patrick. La tradición consiste en subir la  montaña de 764 metros durante el último domingo en julio. Los participantes más piadosos lo hacen descalzados. Se dice que la tradición empezó durante el Siglo V. La importancia religiosa viene del Santo Patrón del país. La leyenda dice que San Patricio ayunó en la cumbre de la montaña por 40 días y 40 noches, según el ejemplo de Cristo y Moisés. Entonces esta peregrinación ha seguido por 1,500 años. Cada año más de 100,000 personas visitan el sitio y 30,000 hacen la subida ese domingo en julio. En fin me sorprendí descubrir que este tipo de peregrinación todavía existe en Irlanda. Aunque conozca bien el país, nunca había oído de ella. También demuestra que la peregrinación siempre ha sido un aspecto muy importante del cristianismo y otras religiones alrededor del mundo. Ahora estoy pensando a ir la próxima vez que viajo a Irlanda.

Los amigos de Santiago

Para obtener la credencial del peregrino antes de empezar el Camino, tuve que ir a solicitarla en La Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Madrid. Antes de ir a obtenerla, no sabía mucho del proceso y como sería. En verdad, después de otros procesos burocráticos que ya había tenido en España, no tenía muchas ganas de ir y recoger la credencial. Pero en fin, resultó bastante fácil. Yo fui una noche después de nuestra clase. Tenía un poco de miedo porque lo había dejado para el último minuto - justo antes del viaje. Tuvimos que entrar y esperar en un cuarto con las otras personas que también querían obtener la credencial. Después de ver la otra gente allí, yo estaba un poco intimidada. Yo era la única chica en este aula llena de un grupo de hombres que iban a hacer el camino para razones deportistas. Como resultado, yo me estaba pensando que yo no era el tipo de persona que podía hacer este viaje, y también, esto es lo que ellos pensaban cuando me veían. Soy una chica de la cuidad - nunca había hecho un viaje así en mi vida. Yo sabía que allí me salía de lo común. Entonces, después de esperar unos minutos, un hombre mayor entró para explicarnos los detalles del camino. Yo pensaba que solamente tuvimos que rellenar un formulario. Pero, este hombre decidió explicar cada cosa que sabía del Camino por casi una hora. En fin, era casi la misma presentación que Lena ya nos había dado en clase. No voy a mentir - estaba un poco aburrida. En fin, después de la presentación de este hombre, podíamos rellenar el formulario y recibimos la credencial. No era un asunto muy rápido, pero creo que era más fácil que las otras cosas burocráticas que había tenido que hacer aquí. En fin después de hacer el viaje, entiendo porque ese hombre tenía que explicarnos cada detalle. También creo que era interesante ver otro aspecto del Camino más social y fuera de nuestra clase.

Ultrella

 Antes de tomar esta clase, no sabía mucho sobre el Camino de Santiago. Yo había conocido a Santiago de Compostela hace unos años y todavía después del viaje no sabía nada del santo ni la tradición del Camino. Era un sitio increíble y Galicia sigue siendo una de mis partes favoritas de España. Mi interés en la zona, la historia y cultura me han motivado a tomar la clase y aprender más del Camino. Cuando empecé a buscar el significado de la palabra “Ultrella”, estaba pensando en estas razones por las que quería tomar la clase. Después de hacer unas investigaciones, descubrí que la palabra significa “adelante” o “ánimo” y venía de una palabra latina. Está claro que esta palabra se convirtió en algo más importante que una palabra para los peregrinos. Parece que era algo para ayudar a los peregrinos con el camino duro, y además, una forma de comunicación entre los que venían de países y culturas diferentes. En este sentido era algo para unir a los peregrinos. La palabra “Utrella” y su historia me han interesado mucho. Es interesante ver como esta peregrinación religiosa ha creado su propia cultura, historia, arte, y en este caso, su propia forma de comunicación. Después de estudiar solo un poco del Camino, me he dado cuenta de que era un fenómeno más grande que no había podido imaginar antes.